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10 de enero de 2009

"Es el mejor final que me ha tocado narrar"



Quién no recordar esa vibrante narración del gol de Fano a Argentina. Con ustedes, el protagonista que hizo que esta narración quede en la mente de todos los peruanos. Daniel Peredo, uno de los mejores periodistas deportivos en la actualidad.




El comentarista y narrador de CMD confiesa ser un enfermo de fútbol, y que a veces no puede ‘desintoxicarse’ ni siquiera en el sauna. Por eso considera una suerte vivir de lo que le gusta, a pesar de su `cacharro’.

–Daniel, ¿es verdad que tú vives, comes y sueñas fútbol?

–Bueno, el fútbol me gusta y lo disfruto y como encima me pagan por trabajar con él, yo estoy feliz...

–Pero debe haber algún modo de que lo evadas para relajarte...

–Me cuesta, pero en eso ayudan mi hija de dos meses y mi gusto por el cine... aunque no salgo mucho.

–¿Cómo te desintoxicas?

–En el sauna. Es un lugar al que ahora voy habitualmente.

–Sabes que hay muchos prejuicios en torno al sauna...

–Sí, sobre todo médicos, como que el calor de las cámaras puede afectar la fertilidad. En mi caso, acaba de demostrarse que eso no es cierto.

–¿Cómo descubriste el sauna? ¿Alguien te invitó a uno?

–No. Fue completamente casual. Recuerdo que regresaba de un viaje a México que había sido matador, así que camino del aeropuerto a mi casa vi un sauna y me pregunté si entrar me haría bien. De ahí le agarré el gusto.

–Es un lugar de reunión...

–Sí, pero salvo las veces que he ido con amigos o me he encontrado ahí con algunos de ellos, habitualmente voy solo y trato de que la gente no me identifique.

–Algo difícil tratándose de un espacio de hombres...

–Sí, pero felizmente estoy ahí sin lentes. Sucede que si quiero relajarme, no hablar de fútbol es básico.

–¿Qué te preguntan más?

–Antes era ‘¿Por qué no vamos al Mundial, ah?’. Ahora ha cambiado por el ‘¿Qué pasa con Cristal?". Pero de todas maneras me relajo porque, a diferencia de otros que se quedan a dormir, yo no paso de los diez minutos en la cámara.

–Agusto Ferrando mitificó la rutina de ir al sauna...

–Claro, decía que iba con Agustín Merino. Sucede que es verdad que el sauna es un centro de reunión agradable porque no sientes pasar el tiempo si conversas.

–A pesar de su mala fama como fachada de otros ‘negocios’...

–Bueno, lo que pasa fuera de la cámara, pisos arriba o abajo, es relativo, decisión de cada uno, ¿no?

–El cine es tu otra distracción.

–Sí. Veo de todo, pero trato de no perderme películas peruanas. Debo haber visto todas en el cine.

–Ahora que mucha gente prefiere verlas en DVD...

–No hay comparación. Es como jugar al fútbol en una cancha o en playstation. O como leer un libro teniéndolo en la mano o viéndolo por internet. El cine tiene su encanto en hacer la cola, comprar la canchita, ver cómo se apagan las luces.

–Al elegir una película, ¿eres concesivo con tu esposa?

–Sí, aunque más concesiva es ella. Cuando tienes pareja sabes que elegir una película es de dos.

–Y ahora que tienes una hija...

–Seré más concesivo todavía. Estoy seguro de que iré al cine con ella aunque la película no me guste.

–Se podría decir que tu hija hoy también te libera del fútbol.

–Sí, aunque su mamá, cuando trabajo, le pone el audio "para que escuche a su papá". A ese paso, no le va a gustar.... Pero, en suma, he tenido suerte de trabajar en mis dos pasiones: el fútbol y el periodismo.

–Y suerte también de que te aceptaran en televisión a pesar de tener un problema en la vista...

–Es que para muchos ha pasado inadvertido que tengo una desviación, y el marco de estos lentes lo disimula. Pero eso no me preocupa porque como periodista que trabaja en televisión más importante que mi físico es lo que aporto.

–Por suerte, nadie te impidió aparecer así en la pantalla...

–Eso hubiera sido discriminatorio, ¿no? Y si he trabajado en casi todos los canales, ha sido por lo que digo y hago, no por mi apariencia; si no, con este ‘cacharro’ nunca hubiera aparecido en televisión.


Extraído de www.larepublica.com.pe escrito por Juan Alvarez

7 de enero de 2009

La mejor anticuchera del Perú: Doña Grimanesa

Ser eficiente es su ley. Cuando lavó ropa y limpió casas, lo hizo como pocas. Sola, tenía cinco bocas que alimentar. Dio un paso más... y se convirtió en una de las anticucheras top del Perú

Su madre la dejó en casa de una familia para que esta se hiciera cargo de ella. A cambio de que Grimanesa les tuviese siempre la casa como un anís, claro. Tenía 7 años, no la dejaban salir a la calle. A los 20 se escapó, no sabía nada de los rigores de la calle. Con cinco hijos, fue abandonada. Indocumentada, Grimanesa tampoco terminó el colegio. Lavó ropa, limpió casas. Una cosa tenía clara: sus hijos no se iban a quedar sin educación.

En Tacora compró un brasero, comenzó a hacer chanfainita, luego choncholí y cuando la cosa se puso mejor, anticuchos. Grimanesa trabajaba --trabaja-- en la calle. Empezó 35 años atrás. Sus hijos --que han querido responder a su esfuerzo-- están saliendo adelante. Gastón Acurio muere por sus anticuchos.

Antes de dedicarse a los anticuchos, lavó ropa, limpió casas. Lo hizo para alimentar y dar educación a sus hijos. Lo hizo sola.
Porque el papá de mis hijos me dejó. Ellos estaban chiquitos.

¿Qué edad tenía?
Mi primer hijo lo tuve a los 23. De ahí, los tuve seguiditos. Se llevan casi un año.

Ellos se convirtieron en el motor para que usted buscase qué hacer.
Así es. Yo trabajaba en lo que encontraba: en casas, lavando ropa, lavando aunque sea baños.

Al no tener estudios, sus opciones para cumplir su cometido eran menores.
Yo quería alimentarlos y mandarlos al colegio, porque yo no tenía estudios y no quería que mis hijos fueran como yo. Por eso los mandé a estudiar. Ahora mi hija tiene dos profesiones, él (Juan, quien ahora la ayuda) ha estudiado en el Senati, el otro ha estudiado Economía...

Tiene cinco hijos. ¿Cómo hizo?
Como le dije: yo entraba a cualquier trabajo, y ya con esto (los anticuchos) me comencé a levantar un poquito.

Imagino que así como pasa con los anticuchos, cuando usted lavaba ropa o limpiaba casas, lo hacía muy bien.
Claro, ¡cómo lo iba a hacer mal! Tenía que lavar bien, planchar bien... ¡todo!

Esa ha sido su línea de trabajo: hacerlo todo bien.
Sí. También he dado pensión.

Si dedicándose a lo anterior cumplía con su objetivo de alimentar y educar a sus hijos, ¿por qué comenzó a hacer comida?
Un amigo --que ahora es mi compadre-- me dio la idea. "Grimanesa, ¿tú por qué no vendes anticuchos?", me dijo.

¿Por qué?
Porque me veía de aquí para allá, corriendo, agitada. Mi hijo mayor ya había comenzado a ayudarme llevando el portaviandas. De ahí se iba al colegio.

Su compadre sabía que usted era buena para la comida.
No. Él solo me dio la idea. Yo me decidí. "Pero yo no tengo capital", le dije. Él me acompañó a Tacora para comprar un braserito, y con eso empecé.

Primero preparaba chanfainita. ¿Por qué?
Porque era más barato. Y era rico, pues.

¿Entonces por qué cambió?
Porque Miraflores no era para chanfainita. Sola me di cuenta. Y como me pedían choncholí, anticuchos... primero hice choncholí. Después, cuando tuve más capital, puse anticuchos; y poquito a poquito fui haciendo más. Después quité el choncholí.

O sea que sobre la marcha descubrió que tenía buena sazón.
Yo sola. Por eso, cuando un señor que es marketero me dijo: "¿Quién la ha marketeado a usted?". "La necesidad"... Porque yo sola he ido cambiando.

Y le rendía más.
Me daba un poquito más de dinero. Clientes que tengo de años me dicen: "Usted tendrá edificios, esto, lo otro...". "Si supiera --les digo--, yo no tengo edificios, pero tengo a mis hijos; y mis hijos tienen educación".

Sus hijos son sus edificios.
Ellos son mis edificios (ríe)...

¿Es cierto que a usted no le gustan los anticuchos?
No, señor.

¿Cómo es eso?
A mí me gusta la pancita, el rachi. Si como anticuchos, como un palito... ¡Pero me gusta prepararlos para los clientes! Y lo hago lo mejor que puedo.

¿Cómo explica que haya gente que espera más de una hora por una de sus porciones?
Eso es lo que yo digo también. No sé. Yo no esperaría tanto (ríe)...

Usted se debe sentir lo máximo al ver que la gente llega a su esquina en carros, hace cola.
Yo soy como me ve: una persona humilde, que no se cree lo máximo. Tampoco me gusta aprovecharme de los clientes (con los precios). Si sube el aceite, el corazón, bueno, ahí sí subo un poquito.

Hay restaurantes que han querido contratarla como cocinera.
Sí, pero no. Sea como sea, yo trabajo sola. No me gusta asociarme con nadie. Clientes que tienen tiendas también me han ofrecido. "No, gracias. Yo ya no estoy para eso", les digo.

Usted ha crecido sola, libre.
Gracias también a los señores alcaldes que me han dejado trabajar.

Aunque los municipales seguro que la han debido molestar.
Han venido y me han quitado todo.

¿Y cuando eso pasa?
Tienes que pedirle a Dios que te ayude... Nada más.

Pese a su éxito, sigue en la calle. Podría interpretarse como que no ha habido un progreso real.
Hasta ahora último les he estado dando a mis hijos para que terminen su carrera.

¿Esa es la razón por la que no ha hecho más capital?
Así es.

Todo lo ganado lo ha invertido en sus 'edificios'.
En mis cinco 'edificios' (ríe)... Aunque hay uno al que no le ha gustado el estudio.

¿A qué edad llegó de Ayacucho?
A mí me llevaron a los 6 años a Ica. Mi mamá se encontraba muy enferma y mi hermano fue por nosotras, que éramos las únicas que quedábamos. Todos estaban en Ica. Pero mi mamá se regresó a Ayacucho y, con un engaño, me dejaron en una casa; y con esa familia fue que vine a Lima. Trabajé en su casa. Años.

¿En qué momento se independizó? ¿Cómo dejó esa casa?
Casi escapándome, porque casi no me dejaban salir. Eran muy buenos, pero yo ya tenía casi 20 años y ya quería tener mi dinero, mis ahorros. Me salí, pero me encontré con un hombrecito que me engañó... Porque como yo no salía, no sabía cómo era la calle.

Tuvo a sus hijos, se convirtieron en su razón para salir adelante.
He trabajado en casas con mis dos hijos.

Hoy es una de las mejores anticucheras del país.
Así dicen... Yo lo oigo y no lo creo (ríe)...

Gastón Acurio le revienta cohetes.
Le agradezco bastante. Gracias a él tengo un poco más de público... ¡Yo nunca pensé pasar por todo esto! Ni en mis sueños...

Sus hijos están siguiendo sus pasos. Estudiaron como usted quería, pero ahora...
Están con los anticuchos. Mi hijo (Juan) está sacando su página (www.anticuchosdelatiagrima.com) con el permiso mío. El otro (Jesús), después de haber trabajado años conmigo, ya ha puesto su anticuchería.

O sea que sus 'edificios' siguen creciendo.
Ojalá que sigan creciendo como yo los he hecho crecer.

Gracias a usted, ellos tienen una buena base.
Así es, señor.



Pueden entrar a su página web: www.anticuchosdelatiagrima.com



En la Feria Gastronómica Perú Mucho Gusto

_Extraído de elcomercio.com.pe

Y para seguir con la cumbia... Bareto

Fueron ellos los que a través de sus interpretaciones de la cumbia setentera u ochentera, revaloraron este antiguo género en el Perú. Gracias a ellos, canciones de grupos de cumbia como Juaneco y su Combo, Los destellos, Los Mirlos y hasta Chacalón, hicieron bailar a ese circuito miraflorino y/o barranquino antes tan cerrado a los ritmos oriundos del Perú. Con ustedes, Bareto.

Parte 1

Parte 2

Parte 3 del Reportaje de Panorama

Bareto en la actualidad es una banda inspirada en sonidos populares, influenciados por Los Destellos, Juaneco
y su Combo, Los Pakines o Los Mirlos ¿qué pasó? ¿se olvidaron del reggae?
Nacimos como un grupo de reggae a inicios del 2000, nos encanta el reggae. Somos, en realidad, una banda de fusión. Nos parece interesante y muy peruano, la movida tropical. Y esto forma parte de una búsqueda, de una identidad propia, una identidad que nos acerque más al sonido de las calles, a la gente común y corriente, al urbe emigrante, lo popular, la cultura de masas, los ídolos musicales, eso es Bareto hoy en día… una mezcla de todas las sangres….

Una visión postmoderna del Perú, musicalmente hablando
Es el Perú de hoy. Por ejemplo, ya tenemos el tercer disco de Bareto (los anteriores fueron Boleto y Ombligo). Es un cd de acervo popular contemporáneo, de canciones de la selva o de la costa. No queremos influenciarnos de la cumbia norteña tipo, Grupo 5, o la llamada cumbia romántica. Queremos más bien, rescatar los sonidos amazónicos, instrumentales, tipo Juaneco y su Combo (Pucallpa), o acercarnos a Los Destellos (que son del Rímac) con toques de reggae, jazz, bossa, blues, una mezcla sonora interesante, y bailable.



Es todo un desafío para una banda contemporánea, en un país multicultural
Exactamente. La cumbia romántica o la cumbia elegante, tiene un sonido muy particular y muy comercial, sin embargo la cumbia de los años 70 por ejemplo, o la amazónica tiene otras tangentes, se presta más para fusionar, además, aunque toquemos cumbia, nosotros lo hacemos con un sonido distinto. Nuestra idea no es hacerlo igualito, tampoco que suene idéntico a Juaneco y su Combo, por ejemplo. Hay reggae, acordes más modernos, tratamos de darle vigencia a estos temas que eran de los años 60, 70, u 80 y crearlos, no queremos vestirnos iguales, nos hemos puesto ropa nueva.


La decisión de fusionar y rescatar estos ritmos olvidados, por ejemplo, sonidos amazónicos ¿tienen un interés científico, una coyuntura mediática o es simplemente oportunismo?
A mí me parece respetable lo que se piense. Nosotros cuando empezamos con la cumbia, solamente tocamos cumbia de la selva y creo que fuimos uno de los primeros grupos limeños en tocar ese género musical y hacerlo popular entre el medio barranquino y miraflorino.
En noviembre, hicimos un concierto en tributo a Juaneco y su Combo, nuestro interés en Juaneco empezó hace 5 años atrás cuando escuchamos su música y nos llamó mucho la atención. Ellos son una banda instrumental, y nosotros, también somos una banda instrumental, aunque temas como “Mujer hilandera”, “Se ha muerto mi abuelo”, “Vacilando con ayahuasca” o “Shipibo en España”, tienen letra. A raíz de esto, decidimos iniciar una nueva aventura musical, mucho antes de la coyuntura actual. Por ejemplo, en nuestros anteriores discos, encontrarás temas como “Muchacho provinciano”, “Caballo viejo”, “Llorando se fue”, a ritmo de cumbia en versiones distintas.


Se presta para malas interpretaciones ¿no?
La idea es darle un color distinto, otro rostro a este género musical. Nosotros de ninguna manera, estamos copiándonos o subiéndonos al carro de nadie. Tratando de manejar un carro nuevo. Estamos logrando que estos sonidos ingresen a otras zonas de Lima y cautiven a otros públicos juveniles. Nos parece chévere, que gente de otros gustos musicales, tengan conexión con la cultura popular y se conecten a través de la música, que es un poder unificador, bacán con la cultura nacional, con la identidad peruana.



Empezó con El Polen, Los Mojarras, La Sarita y ahora Bareto ¿existe una cultura musical, contemporánea, que fusiona lo nuestro con el rock, reggae, jazz o el blues?
Así es, esto ya tiene tiempo con otros sonidos nacionales:

hay valses con rock y electrónica fusionados. La chicha, L

os Mojarras y el rock o La Sarita que también la tiene clara en cuanto a la fusión. Bareto no sólo tiene ese interés de salir a experimentar en esos ritmos, nos gusta explorar, somos una especie de laboratorio de sonidos. Cuando la gente te tilda de oportunista, es como si tú explotaras un género musical. Nos gusta más explorarlo, en vez de explotarlo. Nosotros no tratamos de aprovecharnos de los temas, sino todo lo contrario, es d

arle nueva vida a las canciones con un sonido nuevo en un contexto distinto, en una época distinta, porque son temas que tienen 40 años la mayoría.


No se han animado a ir a los grandes recintos de la cumbia, por ejemplo, incursionar en el Huaralino, en Los Olivos y dejar Miraflores o Barranco?
Para nosotros sería un honor tocar en El Huaralino…


¿Cómo los verán los cantantes de tecnocumbia? o ¿Cómo los ven los roqueros?
Los cumbiamberos nos ven como roqueros y los roqueros nos ven como roqueros. No obstante, nos gusta el reggae, el blues el jazz… en verdad, de ambos lados hay mucho racismo. El Perú es un país de todas las sangres.


"Ya se ha muerto mi abuelo" en vivo

Por:Mario Vallejo y Magaly Chavez extraído de Expreso.com.pe

1 de diciembre de 2008

El boom del grupo 5




Entrevista a Elmer Yaipén

En el 2008 no hubo fiesta en Lima en la que no se tocaran temas del Grupo 5. El director musical de la agrupación explica cómo este ritmo tomó por asalto nuevos públicos
Por Manuel Marticorena Solís

Qué duda cabe: el Grupo 5 ha sido la expresión musical más exitosa del 2008. No de una fracción de peruanos, sino de todo el país, pues ha hecho que la misma cumbia que se baila en los barrios populares del cono norte de Lima, en Monsefú y Tacna se baile con el mismo ánimo en La Molina, San Isidro o San Borja.


Élmer Yaipén, director de la orquesta, señala que el éxito es el resultado de la disciplina que vienen aplicando desde 1973, año en que la agrupación fue fundada en Monsefú, Lambayeque, por su padre y su tío. La popularidad también genera un fruto económico. Veamos por qué.


¿Alguna vez pensó que la cumbia iba a tener la potencia que ahora tiene?
Para nosotros ha sido un sueño cumplido. Este fenómeno se inició en provincias; cuando 'reventó' allá es que recién en Lima le ponen el ojo.

Es un poco raro, porque usualmente es Lima la que marca el gusto en las provincias.
Ha sido así, pero esta vez fue al revés. Nosotros (los grupos de cumbia) hemos llegado a Lima para conquistarla y con eso hemos conquistado al país.

¿En términos de rentabilidad qué tan fuertes son los ingresos por las fiestas de cumbia?
Depende. La cumbia está fuerte, pero eso no tiene por qué verse reflejado en los conciertos. A menos que sean fechas especiales como Año Nuevo, Fiestas Patrias o Día de la Madre. Por ejemplo, vas a Chiclayo y puedes perder dinero; sin embargo, en Chimbote ganas. Es parte de la experiencia de los grupos.

¿En fechas especiales cuáles son los ingresos?
En promedio, en una fiesta de fin de año o en el Día de la Madre ingresan cerca de 4.000 personas a 20 soles por entrada.

¿Y por venta de cerveza?
Es un monto aparte, pero menor de lo que se logra por entradas.



¿De qué dependerá que el 'boom' de la cumbia se mantenga?
En Lima se vivió el 'boom' recién el 2008, pero esto viene desde hace varios años atrás en provincias. Temas como "Motor y motivo" (del Grupo 5) se escuchaban desde hace cuatro años en provincias, pero recién el 2008 se apreciaron en Lima. Para que se mantenga el 'boom', lo único que podríamos hacer es seguir creando cosas nuevas, tanto en espectáculo como en música, depende de nosotros mismos que no aburramos a la gente. El Grupo 5 toca cada mes y medio en Lima para no aburrir. Hemos tenido la suerte de tocar para muchas empresas y fiestas privadas y es 'mostro' porque en diciembre, por ejemplo, por estas fechas no se trabajaba. Antes contrataban a Joselito y ahora contratan al Grupo 5.

¿Cuántos conciertos de empresas han tenido este fin de año?
Bastantes, entre 15 y 20 fiestas.

¿Y las compañías pagan bien?
Claro. Este tipo de contratos son buenos porque en un evento que tú organizas te la juegas y arriesgas. Por ejemplo, puedes tener un evento que por diversos motivos solo van 1.000 personas y pierdes.

¿Se ha 'pituqueado' la cumbia?
Sí, y eso significa más trabajo para nosotros. Pero no dejamos de tocar en nuestro Monsefú, en Chiclayo, Trujillo... en los conos (de Lima).


La organización de una fiesta como la del fin de año, ¿cuánto esfuerzo representa?
Uf, mucho esfuerzo. Yo tengo por lo general un mes y medio organizando esto, porque te piden documentos de Defensa Civil, seguridad, seguros en caso de daños, contratos de ambulancias, contra emergencias, y también está lo de la producción: afiches, banderolas. En la cumbia mucha gente trabaja para hacer un evento, están los señores que venden pollo, parrilladas, chicleros, botelleros, cantineros. Se da trabajo a muchos peruanos.

No dan el mismo trabajo cuando organizan una fiesta en el María Angola, de Miraflores.
Sucede, pero en menor proporción. Pero igual el gasto es mucho mayor, porque un local en el cono norte te puede costar 500 soles o 1.000 soles, pero en el María Angola te cuesta US$5.000 o US$7.000, es por eso que la entrada es un poco más cara.

Actualmente están haciendo una película ("Motor y motivo"). ¿Es parte de la industria publicitaria para seguir vigentes?
La película nos la propusieron. La productora nos iba a buscar hasta en las fiestas y bailes, y esperaba hasta el final para hablar con nosotros. Claro, hay un fin comercial, ellos vieron que se podía hacer y que sería rentable, nos lo propusieron y estamos trabajando en eso. Nunca nos imaginamos que hacer una película iba a ser tan sacrificado. Hemos estado semanas sin trabajar para poder hacerla, pero caballero nomás.

¿Cuál cree que ha sido la ventaja del Grupo 5 frente a las demás agrupaciones?
Creo que es la disciplina y el servicio que brindamos, que es ordenado. Podemos tocar salsa, rock, de todo, y dejamos al público satisfecho. Estoy orgulloso de que un grupo de provincias esté sonando tan bien. Estuvimos en Chile y fue emocionante que en ese país saquen la bandera peruana y que la gente se ponga a llorar, eso fue chévere.



Reportaje al Grupo5 en Enemigos Intimos


_Extraído de www.elcomercio.com.pe

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